Saturday, August 23, 2014

Día 20, hasta León

El Camino para Bolivia, 25 de julio, Día 20

19 kilómetros entre Mansilla de la Mulas y León, un trecho que comienza muy bien con el lindo puente medieval sobre el Río Porma pero en seguida se convierte en uno de los menos agradables del Camino porque gran parte va al lado de una carretera y pasa por una zona comercial e industrial. Pero el ruido de los camiones y autobuses fue mitigado por las canciones de unos niños españoles, de 12, 10 y 9 años, que iban acompañados por su madre. Y lo feo de los suburbios definitivamente fue aliviado por lo acogedor del casco histórico de León, el almuerzo en el bar Vinos Grifo de nuestro amigo Pepe Cruz Fernandez: cazuelas con huevos rotos y setas al ajillo, con un Ribera del Duero. Lo que a su vez produjo una tertulia sobre la política de España con algunos de nuestros amigos peregrinos. Y después una caminata por la ciudad. 

A continuación incluyo la última parte de los comentarios de Jacques Trigo sobre su experiencia como Superintendente de Bancos de Bolivia en los años noventa:



"Para enfrentar la crisis financiera el Estado tuvo que intervenir creando, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento, una institución de saneamiento de bancos que se denominó Fondo de Fortalecimiento del Sector Productivo y Financiero (FONDESIF).  El objetivo de este fondo fue restituir la liquidez, absorber la mala cartera otorgando un plazo para su repago y  ampliar la base patrimonial de las entidades de intermediación financiera. Al 30 de junio de 1998, se liquidaron tres entidades y, con recursos de la cooperación internacional, se apoyó a cinco bancos por un monto de $US 176,6 millones.

Con esta política de saneamiento de Bancos se logró además de fortalecer la confianza en el sistema  financiero, mantener la estabilidad del sistema de pagos,minimizar los costos para el Estado frente a los costos de una liquidación forzosa, mantener el flujo de financiamiento hacia los clientes de la entidad, proteger e incrementar el ahorro de la comunidad y minimizar la generación o contagio de pánico entre los ahorristas.

Como principio básico, el apoyo no benefició a los malos banqueros y los cuadros administrativos fueron totalmente movidos. Más aún, se iniciaron procesos penales por fraude contra los principales accionistas y ejecutivos, proceso que les privó de su libertad. Infortunadamente, por fallas en la justicia (corrupción) después de dos años la mayoría de ellos fueron liberados, con excepción de la 
principal accionista del IBL. Sin embargo, los procesos judiciales continuaron y hasta el presente dos fallossalieron favorables al Estado:  el primero, contra la Off- Shore IBL SRL y el segundo, instaurado contra los accionistas del Banco Sur S.A.

Lastimosamente, este proceso tuvo un costo personalelevado pues fui sometido a un acoso permanente de los representantes del Congreso Nacional (senadores y diputados) donde era llamado a declarar casi todas las semanas y a presentar largos informes preguntas tiradas de los pelos. Vale la pena mencionar que dos diputados Jorge y Roberto Landívar eran dueños del Banco BIDESA. La Cámara de Diputados llegó al extremo de pedir al Poder Ejecutivo mi destitución. Casi a la medianoche incluyó en la orden del día un punto que no estaba en la agenda y que trataba sobre el pedido de destitución del Superintendente de Bancos Jacques TrigoLoubiere. La votación dio como resultado que más de tres cuartas partes dijeron sí y el resto se abstuvieron.

Al día siguiente llamé a mis funcionarios para despedirme pues ya daba por descontada mi 
destitución. Sin embargo, para mi sorpresa, un comunicado de Palacio me ratificaba en el cargo y me reiteraba su confianza. Más aún, ocurrió algo poco común: los organismos internacionales (Banco Interamericano de Desarrollo, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Corporación Andina de Fomento) publicaron en todos los periódicos una nota de prensa en la cual otorgaban todo su apoyo al Superintendente de Bancos."principal accionista del IBL. Sin embargo, los procesos judiciales continuaron y hasta el presente dos fallossalieron favorables al Estado:  el primero, contra la Off- Shore IBL SRL y el segundo, instaurado contra los accionistas del Banco Sur S.A.

Lastimosamente, este proceso tuvo un costo personalelevado pues fui sometido a un acoso permanente de los representantes del Congreso Nacional (senadores y diputados) donde era llamado a declarar casi todas las semanas y a presentar largos informes preguntas tiradas de los pelos. Vale la pena mencionar que dos diputados Jorge y Roberto Landívar eran dueños del Banco BIDESA. La Cámara de Diputados llegó al extremo de pedir al Poder Ejecutivo mi destitución. Casi a la 

medianoche incluyó en la orden del día un punto que no estaba en la agenda y que trataba sobre el pedido de destitución del Superintendente de Bancos Jacques TrigoLoubiere. La votación dio como resultado que más de tres cuartas partes dijeron sí y el resto se abstuvieron.

Al día siguiente llamé a mis funcionarios para despedirme pues ya daba por descontada mi destitución. Sin embargo, para mi sorpresa, un comunicado de Palacio me ratificaba en el cargo y me reiteraba su confianza. Más aún, ocurrió algo poco común: los organismos internacionales (Banco Interamericano de Desarrollo, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Corporación Andina de Fomento) publicaron en todos los periódicos una nota de prensa en la cual otorgaban todo su apoyo al Superintendente de Bancos."principal accionista del IBL. Sin embargo, los procesos judiciales continuaron y hasta el presente dos fallossalieron favorables al Estado:  el primero, contra la Off- Shore IBL SRL y el segundo, instaurado contra los accionistas del Banco Sur S.A.

Lastimosamente, este proceso tuvo un costo personalelevado pues fui sometido a un acoso 
permanente de los representantes del Congreso Nacional (senadores y diputados) donde era llamado a declarar casi todas las semanas y a presentar largos informes preguntas tiradas de los pelos. Vale la pena mencionar que dos diputados Jorge y Roberto Landívar eran dueños del Banco BIDESA. La Cámara de Diputados llegó al extremo de pedir al Poder Ejecutivo mi destitución. Casi a la medianoche incluyó en la orden del día un punto que no estaba en la agenda y que trataba sobre el pedido de destitución del Superintendente de Bancos Jacques TrigoLoubiere. La votación dio como resultado que más de tres cuartas partes dijeron sí y el resto se abstuvieron.


Al día siguiente llamé a mis funcionarios para despedirme pues ya daba por descontada mi destitución. Sin embargo, para mi sorpresa, un comunicado de Palacio me ratificaba en el cargo y me reiteraba su confianza. Más aún, ocurrió algo poco común: los organismos internacionales (Banco Interamericano de Desarrollo, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Corporación Andina de Fomento) publicaron en todos los periódicos una nota de prensa en la cual otorgaban todo su apoyo al Superintendente de Bancos."









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